Naresh Kumar Chintala, de 33 años, fue condenado a 30 meses de prisión federal por conspiración para cometer fraude electrónico y dispensar, sin receta, medicamentos sujetos a prescripción. Chintala era un teleoperador que trabajaba para una compañía india que vendía sin receta medicamentos sujetos a prescripción. Los teleoperadores mentían a los clientes diciéndoles que los medicamentos que estaban vendiendo habían sido autorizados por la FDA y fabricados en Estados Unidos, cuando en realidad no lo eran. Además, las etiquetas de los envíos eran manipuladas de forma que no pudieran ser facilmente reconocibles por las autoridades.

