Michael Thompson, un hombre de Nueva Escocia (Canadá), falleció el 18 de marzo de 2015, a consecuencia de una sobredosis accidental. Thompson era adicto a los medicamentos sujetos a prescripción médica y su familia recibió un alarmante paquete postal apenas dos días después de su muerte. El sobre procedía de reChem Labs y contenía lo que ellos pensaron que era un medicamento equivalente a Avitan, un ansiolítico. Después de analizarlo, se descubrió que se trataba de etizolam, un medicamento 10 veces más potente que el Valium. Mientras que el etizolam se vende como medicamento en India, Italia y Japón, su venta no está aprobada ni en Estados Unidos ni en Canadá.

