Los propietarios de estos laboratorios caseros se habían dedicado previamente a otras profesiones de forma honrada. Sin embargo, debido a la crisis económica, decidieron cambiar su rumbo y eligieron la elaboración clandestina de los denominados medicamentos de la vergüenza. Estos medicamentos se venden con facilidad en el mercado negro y sirven para incrementar la masa muscular, adelgazar o luchar contra la disfunción eréctil (efecto secundario directo del consumo de anabolizantes), entre otras finalidades.
Esta operación comenzó en 2013 por la Agencia Antidroga Estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés), a raíz del hallazgo de una empresa que vendía material de laboratorio a países europeos. La Europol recibió el listado de los clientes que esta empresa tenía en todos los países europeos y fue repartido entre las fuerzas de seguridad de cada país.
En el caso de España, la Policía Nacional puso en marcha cuatro operaciones policiales en Murcia, Palma, Miranda de Ebro (Burgos) y Madrid. Se localizaron laboratorios clandestinos que elaboraban medicamentos que luego se ponían en el mercado. Algunos detenidos habían creado incluso su propia marca de distribución de los medicamentos, Biogenic, que se distribuía a través de una web y una tienda. Hasta la fecha, 24 personas han sido detenidas y numerosas sustancias ilegales han sido intervenidas. El trabajo de la Policía Nacional ha sido un ejemplo para el resto de fuerzas de seguridad europeas.
