Los dos cabecillas de una trama de falsificación de Viagra aceptan dos años de cárcel y los otros siete acusados cinco meses. Fueron acusados de la distribución a través de Internet de Viagra y otros medicamentos falsificados, importados de China, Pakistán e India, sin pasar ningún tipo de control sanitario en España. La Policía intervino cerca de 160.000 pastillas falsificadas, que hubieran alcanzado en el mercado un valor a los 2,5 millones de euros. Estas penas son anteriores al nuevo código penal por el que se juzgan estos casos en la actualidad.
