Cuando el informe de la autopsia de Prince apareció en Junio, se evidenció que el cantante había muerto a causa de una dosis letal de fentanilo, un potente opiáceo. Ahora los investigadores han encontrado razones para creer que la estrella del pop no sabía lo que estaba tomando, ya que se encontraron pastillas etiquetadas como Watson 385, un analgésico de común prescripción cuya composición debería ser paracetamol e hidrocodona.

