Puede sonar inofensivo,e incluso inteligente: comprar medicamentos con receta a través de una farmacia en línea con sede en Canadá, y conseguir el mismo medicamento que podrías adquirir en la farmacia de tu calle, pero mucho más barato. Sin embargo, hacer esto podría matarte, afirma Jim Dahl, antiguo subdirector de la Oficina de Investigación Criminal de la estadounidense FDA.

